Una nota perfumada en el corazón de un perfume embriagador capturado en un frasco delicado: Maison Berger exalta los sentidos. Las lámparas favorecen el interior de una habitación en cuestión de minutos. En 1898, Maurice Berger inventa un revolucionario sistema de purificación por catálisis. Treinta años después, la exitosa «lamparita que destruye los malos olores» sigue en su máximo apogeo. Desde entonces, estas lámparas se han convertido en verdaderos objetos de coleccionista con su estilo y aromas variados.